2

Seguridad cardiovascular de hipoglucemiante oral – Sitagliptina

Sin título

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de mortalidad y morbilidad en los países desarrollados. La identificación y tratamiento de los factores de riesgo cardiovascular llevó a un descenso de las tasas de mortalidad cardiovascular en los años sesenta. La diabetes mellitus es un factor de riesgo cardiovascular bien conocido. No es tan sólo una enfermedad frecuente en la actualidad, sino que se prevé que su prevalencia aumente, sobre todo en los países desarrollados. En 1995, había en todo el mundo 135 millones de personas afectadas por la diabetes, pero resulta alarmante la previsión de que al llegar al año 2025 su prevalencia habrá aumentado hasta aproximadamente 300 millones. Más de un 90% de los individuos diabéticos sufren una diabetes mellitus tipo 2, que es un trastorno progresivo con un inicio lento y sutil. Por consiguiente, la diabetes tipo 2 es un trastorno insuficientemente detectado y, de los 15,6 millones de adultos diabéticos que se estima que hay en Estados Unidos, se estima que 5,4 millones continúan sin haber sido diagnosticado.

Recientemente ha sido publicado en NEJM el estudio TECOS, el cual tiene como fin valorar la seguridad cardiovascular de Sitagliptina (ST), Fuè un estudio randomizado, doble ciego, controlado por placebo, fue llevado a cabo en 673 ciudades en 38 paises.

Se incluyeron pacientes portadores de DBT II, con patología cardiovascular (definida por historia de enfermedad coronaria, ataque cerebrovascular, artropatía periférica), mayores de 50 años de edad, con hemoglobina glicosilada entre 6.5 y 8 % en tratamiento con uno o dos hipoglucemiantes orales (metformina, pioglitazona o sulfonilurea) o insulina (con o sin metformina). Los pacientes excluidos fueron aquellos que se encontraban recibiendo como parte de su tratamiento de diabetes IDPP-4 o tiazolidinadionas (otra diferente a la pioglitazona) durante por lo menos tres meses, aquellos con antecedentes de haber padecido en los 12 meses previos al reclutamiento episodios de hipoglucemia severa, así como también fueron excluidos aquellos con filtrado glomerular < 30 ml/min/m2.

La totalidad de pacientes incluidos fueron randomizados 1:1, a un grupo se indico recibir una dosis de sitagliptina de 100 mg diario o 50 mg si presentaban filtrado glomerular entre 30 y 50 ml/min/m2 y el grupo control recibió placebo. La dosis de sitagliptina se fue ajustando a lo largo del seguimiento según la evolución del filtrado glomerular. Pacientes que presentaron dos o más episodios de hipoglucemia severa luego del ajuste de tratamiento debieron excluirse del estudio durante el seguimiento. La hemoglobina glicosilada fue medida al inicio, a los 4 y 8 meses y luego anualmente.

El objetivo final primario fue un combinado de eventos cardiovasculares, compuesto por muerte de causa cardiovascular, infarto de miocardio no fatal, stroke no fatal u hospitalización por angina inestable. El objetivo secundario fue compuesto por muerte de causa cardiovascular, infarto de miocardio no fatal y stroke no fatal.

Otros puntos finales secundarios incluyeron infarto de miocardio fatal y no fatal, stroke fatal y no fatal, muerte por cualquier causa y hospitalización por insuficiencia cardiaca. Como puntos finales adicionales no cardiovascular se incluyeron la modificación de la hemoglobina glicosilada y del filtrado glomerular, la necesidad de adicionar otro hipoglucemiante o insulina y la frecuencia de aparición de hipoglucemia severa asi como también pancreatitis aguda y enfermedades oncológicas.

El total de pacientes incluidos fue de 14735 randomizados en un periodo desde diciembre 2008 hasta julio 2012. Del total 14671 finalmente fueron incluidos con la intención de tratar designando a sitagliptina a 7332 pacientes y a placebo sumado al tratamiento habitual a 7339. El estudio concluyó en marzo de 2015, con un seguimiento de 3 años.

Sin título3Sin título4

En cuanto a los resultados se demostró que el estudio había alcanzado su objetivo primario compuesto de no inferioridad (definido como se mencionó anteriormente como primer evento de muerte CV, infarto de miocardio, accidente vascular cerebral, hospitalizaciòn por angina inestable). Éste se produjo en el 11.4% (n=839) de los pacientes tratados con ST, en comparación con el 11.6% (n=851) de los tratados con placebo (RR=0.98; IC95% (0.89-1.08) en el análisis por intención de tratar y RR=0.98 IC95%(0.88-1.09) en el análisis por protocolo, con una p<0.001 para la no inferioridad). No se describieron diferencias estadísticamente significativas en la tasa de hospitalización por insuficiencia cardiaca (3,1% vs 3,1% RR=1.00 IC95% (0.83-1.20), p=0.98) ni tampoco en la incidencia de pancreatitis o de neoplasia pancreática.

Sin título6 Sin título7 Sin título8Sin título9

Los resultados finales demostraron un control glucémico similar entre ambos grupos, pero con ciertas diferencias a favor del grupo de la ST en el cual se observó menor requerimiento de otros fármacos antidiabéticos, un tiempo más prolongado hasta la necesidad de añadir nuevos fármacos y una menor tasa de insulinización. La tasa de hipoglucemias fue muy baja en ambos grupos, sin presentar diferencias estadísticamente significativas.

Sin título5

Por tanto, los autores concluyen que, la ST puede emplearse en portadores de diabetes II y alto riesgo cardiovascular, se ha puesto en evidencia que es un fármaco con un buen perfil de seguridad cardiovascular, no incrementando la tasa de hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca. Como limitaciones del estudio los investigadores resaltan la inclusión de pacientes con hiperglucemia de grado moderado y la exclusión de aquellos con insuficiencia renal grave, que pueden ejercer de efectos confundidores. No se pueden excluir posibles beneficios extras o riesgos con un seguimiento más prolongado.

 

http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1501352

Mechi Carlini

2 Comments

  1. Estudio que viene a demostrar que tenemos otra opción terapéutica más para tratar la DBT. Segura. Capaz no hubo diferencias sobre eventos cardiovasculares por la duración del seguimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.